La empresa cambia de manos
Quieres dar un paso al lado —con tu hijo, con un director general externo o con un comité de dirección que decida de verdad— y necesitas que la empresa siga funcionando después.
Nadie se va del todo: lo habitual es pasar al consejo y fijar allí qué información quieres seguir recibiendo y qué decisiones sigues tomando tú.
- Sucesión familiar: el relevo está nombrado, pero el mando no ha cambiado de manos.
- Entrada de un director general externo que necesita una estructura sobre la que apoyarse — y alguien que le acompañe mientras la construye.
- Entrada o salida de socios, que obliga a reordenar el gobierno de la compañía.