Profesionalización de la gestión · Empresa familiar

Tu empresa funciona.
El problema es que funciona a través de ti.

Acompaño a fundadores y propietarios de empresas familiares a construir la gestión que hoy no tienen: procesos, datos y un equipo que decide. Para que la empresa siga adelante cuando des un paso al lado — y valga lo que realmente vale.

Una hora, sin coste y sin compromiso. Salgas trabajando conmigo o no, sales con las claves para el éxito de tu empresa.

25 añosdirigiendo empresas familiares, como director general y como presidente
10 empresasacompañadas como consultor desde 2023
9–12 mesesdura un proyecto, con uno o dos días por semana en tu empresa
Bajo NDAcada proyecto arranca con un acuerdo de confidencialidad firmado
El síntoma

Probablemente hayas dicho alguna de estas frases este año.

No son quejas. Son señales, y casi todas apuntan al mismo sitio.

Si no estoy encima, no sale.

Las decisiones vuelven todas a tu mesa. Te has ido dos semanas y has vuelto a apagar incendios.

Mi equipo ejecuta, pero no decide.

Gente válida, que hace bien su trabajo y aun así te pregunta todo. No es falta de talento: nadie les dijo quién decide qué.

Quiero preparar el relevo, pero no sé si esto funcionará sin mí.

La sucesión se firma en una tarde ante notario. Que la gestión cambie de manos de verdad lleva bastante más tiempo.

Me ofrecen por mi empresa menos de lo que vale.

Un comprador no paga tu EBITDA: paga que ese EBITDA se sostenga en el tiempo y pueda crecer. Y eso son procesos estructurados, números fiables y un equipo capaz de sostenerlo sin ti.

El negocio se lo saben de memoria tres personas.

Lo importante no es que esas tres personas lo sepan: es que ese conocimiento viva dentro de la organización. Si no, el día que se van, se va con ellas.

Crecemos, pero cada vez ganamos menos.

La gestión no ha evolucionado al mismo ritmo que el negocio, y ahora eso es un problema. La forma de dirigir que servía con 10 millones de facturación ya no sirve con 30.

Si te has reconocido en dos o más de estas frases, una hora de conversación bastará para saber por dónde empezar.

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El diagnóstico

Cada empresa tiene su síntoma. Debajo hay siempre la misma causa.

Un propietario dirá que nada funciona sin él. Otro, que tiene el cargo de director general pero no el mando. Otro, que su empresa vale menos de lo que creía o de lo que le habían dicho. Otro, que aquello es un caos. Son cuatro síntomas distintos de una misma causa.

Síntoma 1La empresa no funciona sin mí.
Síntoma 2Tengo el cargo, pero no el mando.
Síntoma 3Mi empresa vale menos de lo que creo.
Síntoma 4Esto es un caos.
La causa, siempre la misma

La empresa cambió. La forma de dirigirla, no.

O los procesos nunca existieron

La empresa no se montó como un sistema: se montó alrededor de una persona. Y funcionó perfectamente mientras esa persona pudo estar en todo.

O «siempre se hizo así»

La empresa se hizo grande sin que ese «así» creciera con ella. Lo que servía para veinte personas no sirve para doscientas: ni las mismas decisiones, ni las mismas manos, ni la misma información. El «así» dejó de ser un método y pasó a ser una costumbre.

Tratar el síntoma —cambiar al responsable de almacén, comprar otro ERP, apretar al equipo— baja la fiebre unos días, pero no cura la enfermedad. Mi trabajo empieza antes: en quién decide, qué decide y cómo lo decide — y en cómo nos aseguramos de que después se haga como se ha decidido.

Y encima de todo eso, los datos. Lo que no se mide no se sabe, lo que no se sabe no se controla y lo que no se controla no se mejora.

Cuándo tiene sentido llamarme

Hay tres momentos en los que ordenar la gestión deja de ser una opción.

No trabajo con todo el mundo, ni en cualquier momento. Estos son los tres escenarios donde mi experiencia aporta más y donde el coste de no hacer nada es más alto.

Transición

La empresa cambia de manos

Quieres dar un paso al lado —con tu hijo, con un director general externo o con un comité de dirección que decida de verdad— y necesitas que la empresa siga funcionando después.

Nadie se va del todo: lo habitual es pasar al consejo y fijar allí qué información quieres seguir recibiendo y qué decisiones sigues tomando tú.

  • Sucesión familiar: el relevo está nombrado, pero el mando no ha cambiado de manos.
  • Entrada de un director general externo que necesita una estructura sobre la que apoyarse — y alguien que le acompañe mientras la construye.
  • Entrada o salida de socios, que obliga a reordenar el gobierno de la compañía.
Valor

La empresa se prepara para venderse

Hay una operación en el horizonte —este año o dentro de dos— y la empresa todavía no vale lo que un comprador pagaría. Si ese trabajo no está hecho, se descuenta del precio.

  • Un EBITDA por debajo de su potencial, por áreas de mejora que nadie ha valorado.
  • Dependencia de personas clave: el mayor riesgo para la sostenibilidad de ese EBITDA — y el mayor descuento en el precio.
  • Información inexistente o poco fiable: el comprador no puede ver qué palancas mueven de verdad el negocio.
  • Tus asesores legales y financieros te dicen «ordena la casa». Ellos ordenan lo legal y lo financiero; las operaciones, que es donde se genera el valor, no las ordena nadie.
Crecimiento

La empresa ha crecido más que su forma de gestionarse

Lo que servía para veinte personas no sirve para doscientas: ni las mismas decisiones, ni las mismas manos, ni la misma información. El «siempre se ha hecho así» dejó de ser un método y pasó a ser una costumbre.

  • Cada cual trabaja a su manera: no hay procesos comunes, ni en la central ni en el resto de la organización.
  • Los números llegan tarde, y las decisiones se toman sobre percepciones, no sobre datos.
  • Un ERP implantado sobre el desorden, que no ha dado lo que prometía.

¿Estás en alguno de estos tres momentos? Merece la pena hablarlo antes de decidir nada.

Hablemos una hora →
Por qué yo

Primero lo hice yo. Ahora lo hago con otros.

25 años sentado en la silla que ocupas tú hoy: sucesión y dirección general de empresas familiares de industria, alimentación, retail y servicios. No traigo un modelo de manual. Traigo lo que funcionó cuando el resultado era mío.

1999 2007 2014 2021 2023 Hoy Industria · Café Director general · 8 años Sucesión del emprendedor Retail / Servicios · Burger King y otras Presidente ejecutivo · 7 años Industria Cárnica Director general · 6 años Sucesión del emprendedor Consultoría 10 empresas desde 2023 Industria Alimentaria Interim · sucesión padre-hijo Interim management 2021 – 2023 2023 · paso al otro lado de la mesa

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Industria y alimentación Retail y servicios Interim management Consultoría Y, en paralelo: consejero en sociedades de servicios y retail, y dirección de situaciones especiales.
Fernando Díaz-Lladó
«Conozco los tiempos y las implicaciones de la empresa familiar porque la he gestionado durante más de 25 años. Aquí un propietario no ve trabajadores: ve familias que dependen de su empresa. Y eso cambia los tiempos de todo.»
Fernando Díaz-Lladó · PADE y PDG, IESE Business School · Vocal de la Cámara de Comercio de Bilbao

Industria Cárnica

Director general (sucesión del emprendedor) · 6 años

  • Primer director general profesional de la compañía, tomando el testigo del fundador tras 35 años.
  • Profesionalicé la compañía y, después, la preparé para su venta. Se vendió.
  • +36% de facturación (25 → 34 M€) y +86% de EBITDA (1,5 → 2,8 M€) en seis años.
  • Implanté gestión por procesos y cuadros de mando en suministro, producción, comercial y distribución.

Retail / Servicios · Burger King y otras

Presidente ejecutivo · 7 años

  • Uno de los tres mayores franquiciados de Burger King en España: 30 restaurantes y 450 personas.
  • De la gestión de la organización a la planificación, ejecución y financiación del crecimiento, facilitando la integración de otros franquiciados.
  • EBITDA del 12%, sostenido sobre procesos operativos y manual de franquicia.

Industria · Café

Director general (sucesión del emprendedor) · 8 años

  • Primer director general profesional: transición de segunda a tercera generación y reestructuración del comité de dirección.
  • Dupliqué la facturación (14 → 30 M€) y subí el EBITDA del 10% al 18%.
  • Calidad total (EFQM) homogénea en central y delegaciones, con ERP en espejo.
  • Crecimiento por compra e integración de competidores en otras zonas.

Interim management

Industria alimentaria e industrial

  • Industria alimentaria. Organicé la sucesión de padre a hijo, formando al nuevo director general y dotando a la organización de herramientas de gestión profesional.
  • Industrial. Gestión y estabilización de la compañía tras el concurso de acreedores.

Gobierno corporativo

Consejos y patronales

  • Consejero delegado de uno de los mayores comercializadores de materias primas de España.
  • Consejero en varias sociedades de servicios y retail, y miembro de comisiones ejecutivas de patronales sectoriales.
  • Vocal de la Cámara de Comercio de Bilbao. PADE y PDG por IESE Business School, presidente de su promoción del PADE.
Casos

Cuatro proyectos, contados por su resultado.

Todos los clientes están anonimizados. La discreción no es una cortesía en este trabajo: es parte del encargo.

01Preparación para venta

De rentable a realmente vendible, en 12 meses

Industria alimentaria · 3.ª generación · ~30 M€

El reto

Una empresa rentable, pero con un precio de venta lastrado por un EBITDA por debajo de su potencial y por una fuerte dependencia de personas clave. Es justo lo que un comprador descuenta cuando revisa la empresa antes de comprarla.

El trabajo · con discreción total y sin frenar el negocio

  • Procesos de producción: integración de actividades, eliminación de cuellos de botella, mejora del rendimiento de planta y reducción de costes y mermas.
  • Producción y ventas alineadas: menos stock y menos roturas.
  • Conocimiento crítico transferido: lo que dependía de unas pocas personas históricas es hoy un procedimiento escrito.
EBITDA SOBRE VENTAS Antes 7,7% Después 10,7% +3 puntos · cerca de 1 M€ recurrente al año

El resultado: traducido al múltiplo de la operación, varios millones más de valor. Una empresa que ya no vale por su historia, sino por su sistema.

+3 pts de EBITDA ~1 M€ recurrente al año 0 personas imprescindibles
02Sucesión a director general

De «la empresa soy yo» a «la empresa funciona sin mí»

Logística · fundador → director general profesional

El reto

Un fundador que, tras décadas al mando, quería dar un paso al lado sin vender la empresa, en una organización donde todas las decisiones pasaban por él y donde el equipo ejecutaba pero no decidía. El riesgo era que el relevo se quedara en el papel.

El trabajo · sin ruptura y potenciando lo construido

  • Modelo de gobierno: quién decide qué cuando el fundador cede el testigo. Órganos de decisión, roles y responsabilidades.
  • Organigrama de transición: el equipo que trabaja con la nueva dirección.
  • Equipo capacitado para decidir y gestionar: de un grupo de ejecutores a un comité de dirección con roles y responsabilidades, cuadros de mando e indicadores.
DOCE MESES Mes 1 Mes 9 Mes 12 Estructuración Gobierno, organigrama y comité de dirección Acompañamiento

El resultado: una sucesión organizada en la realidad, no solo en el papel. Un fundador pasando el testigo y un nuevo director general capacitado, con un comité de dirección funcionando, sin ruptura.

9 meses para dejar la estructura +3 meses hasta la autonomía Sin ruptura en el negocio
03Gestión del crecimiento

De crecer sin control a gestionar el crecimiento

Distribución Horeca · central + 5 delegaciones

El reto

La gestión. Una empresa líder que había crecido más rápido que su gestión. No es que cada delegación trabajara distinto: es que no había procesos ni en la central, y de ahí para abajo cada uno hacía las cosas a su manera.

El ERP. Dos años antes habían implantado un ERP sobre esa ausencia de procesos. Resultado: un ERP fallido y una inversión tirada.

El trabajo · un mismo modelo para todos

  • Procesos de gestión desde cero y homogéneos para la central y las cinco delegaciones: primero roles y responsabilidades, después procedimientos e indicadores, volcados en cuadros de mando.
  • Operación de almacén rediseñada: desde recepción y ubicaciones hasta picking, packing y organización de las rutas de reparto.
  • ERP integrado en los procesos de negocio: definición, migración y puesta en marcha respetando sus procesos, esta vez sí.
MINUTOS POR PEDIDO PREPARADO Antes 25 Después 13 −48% · y la salida de rutas, dos horas antes

El resultado: decisiones tomadas sobre datos, no sobre percepciones, a lo largo de todas las operaciones. La prueba de que el modelo aguanta: la mejor gestión de las operaciones ha elevado el EBITDA de forma sustancial y sostenible. Solo la reordenación de las rutas supone 400.000 € menos de gasto al año en una delegación y 300.000 € en otra — y el almacén absorbe el crecimiento con la misma plantilla.

−22% costes de distribución 99,91% fiabilidad de inventario −80% absentismo 700.000 € menos de gasto en rutas al año
04Sucesión padre-hijo

De la gestión intuitiva a una hoja de ruta para el relevo

Empresa familiar · 50 años de historia

El reto

Una empresa familiar de referencia, con buenos resultados pero gobernada de forma informal: sin planificación, procesos ni indicadores, y muy dependiente de sus personas clave. El fundador había nombrado director general a su hijo, pero sin hoja de ruta ni estructura que le permitiera consolidar su dirección — y con el fundador aún muy presente en el día a día.

El trabajo

  • Diagnóstico con método propio: grado de alineación entre procesos, objetivos estratégicos y gobernanza.
  • Análisis de procesos: observación directa en los centros y análisis de la eficacia, la eficiencia y la productividad reales.
  • Hoja de ruta de profesionalización: de las prácticas individuales a procesos estructurados, homogéneos y medibles, priorizados en planes de acción por cada área.
  • Relevo organizado: acompañamiento al nuevo director general para consolidar su dirección y su autonomía.
EL DIAGNÓSTICO · 60 + 60 PREGUNTAS Tres bloques Procesos estratégicos · operativos · de apoyo Más observación directa, eficacia, eficiencia y productividad

El resultado: por primera vez la familia cuenta con una radiografía objetiva de su empresa —que mide la distancia entre lo que la dirección cree y lo que la operación hace— y con una hoja de ruta clara para ordenar el relevo y, a partir de ahí, profesionalizar la gestión.

60 + 60 preguntas a dirección y a mandos 3 bloques de procesos

Tu caso no será ninguno de estos cuatro. Pero probablemente se parezca a alguno.

Contarme el tuyo →
Cómo trabajo

Uno o dos días de trabajo por semana en tu empresa. Entre nueve y doce meses.

No soy un asesor que entrega un informe y desaparece. Os acompaño, a ti y a tu equipo, hasta que la organización rueda sola.

CALENDARIO TIPO DE UN PROYECTO Diagnóstico As is / to be · plan estratégico de acción Implantación Roles, procesos, cuadros de mando e indicadores Seguimiento Validación y ajustes hasta que el modelo se sostiene solo Mes 1 Mes 3 Mes 8 Mes 12

Desliza para ver los doce meses

12 – 3 meses

Diagnóstico

Dónde está la empresa hoy y dónde debería estar, con método propio: entrevistas a dirección y equipo, observación directa de los procesos y análisis —y muchas veces construcción— de los datos reales, porque casi nunca existen. Termina en un plan estratégico de acción priorizado.

24 – 5 meses

Implantación

Roles y responsabilidades, procesos y procedimientos, cuadros de mando e indicadores de gestión. Primero las personas, después las herramientas. Se construye con quienes después lo van a usar, no para ellos. Esta es la diferencia fundamental con una consultora tradicional: no entrego un plan y me voy, acompaño en todo el proceso, desde mi experiencia de 25 años como director general de empresas familiares.

33 – 4 meses

Seguimiento

Validación y ajustes hasta que el modelo se sostiene solo. El objetivo del proyecto: si al terminar la empresa es autónoma con su nueva estructura y sus procesos, habremos asegurado el éxito.

LMX JV Uno o dos días por semana, presencial

Presencia real, y tu equipo dentro

Uno o dos días de trabajo por semana en tu empresa son tiempo suficiente para que el proyecto avance y para coordinarlo con el trabajo del día a día. No es invasivo. Y el trabajo lo hace tu equipo: son ellos quienes trabajan la información, yo les acompaño con la metodología y validamos juntos el camino. Lo que le pido a tu comité no es tiempo: es implicación, estar donde ocurren las cosas. Porque solo se aprende haciendo, y lo que aprendan se lo quedan ellos.

Una hora de conversación. La pregunta no es lo que puedes perder, sino todo lo que puedes ganar.

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El primer paso

La sesión de descubrimiento

Una hora conmigo, sin coste y sin compromiso. Me cuentas el momento que vive tu empresa y te digo con franqueza qué opciones y qué posibilidades tienes.

1Ahora · 1 hora

Sesión de descubrimiento

Por videollamada. Me cuentas qué te preocupa de tu empresa: el relevo, la venta, el crecimiento o algo que aún no sabes nombrar. Yo pregunto y escucho. Al final te doy una primera lectura honesta: si su origen está en la gestión y si tiene sentido seguir hablando.

2Si hay encaje · 3–4 h

Una conversación a fondo

Presencial y contigo. Tres o cuatro horas de preguntas sobre tu empresa: cómo se decide, el papel de la familia y las siete palancas del EBITDA, con el foco en lo que te preocupa. Con un objetivo: que puedas empezar a visualizar alternativas. Al terminar, eliges con qué tres competidores compararte. Sin coste.

3Después · por escrito

Memorándum y comparativa

Una primera propuesta con los pasos que te recomiendo dar, y un benchmark financiero frente a esos tres competidores. Con eso en la mano, decides.

Qué te llevas de esa hora

  • Una lectura de las claves para el éxito en el momento que vive tu empresa, desde la experiencia de quien ha estado en esa silla.
  • Qué es síntoma y qué es causa en tu caso concreto — y cuál de los dos estás tratando ahora.
  • Si preparas una sucesión: qué estructura y qué procesos hacen falta para que el relevo funcione de verdad.
  • Si preparas una venta: cuáles de las siete palancas del EBITDA puedes mover, y por dónde empezaría yo.
  • Si tiene sentido seguir hablando — o si tu problema es otro, y te lo digo.

«Salgas trabajando conmigo o no, sales con claridad.»

Qué no es

  • No es una presentación comercial. No hay dossier ni diapositivas.
  • No es un diagnóstico gratuito disfrazado: el diagnóstico serio son dos o tres meses de trabajo dentro de tu empresa, no una conversación.
  • No hay seguimiento comercial insistente. Si no encaja, no volveré a llamarte.
Ver disponibilidad y reservar →

Disponibilidad de lunes a jueves, por la tarde. La reserva se confirma al instante en mi agenda.

Preguntas frecuentes

Lo que suelen preguntarme antes de dar el paso.

¿Cuánto dura un proyecto y qué dedicación exige?

Entre nueve y doce meses: diagnóstico de dos a tres meses, implantación de cuatro a cinco y seguimiento de tres a cuatro. Mi presencia es semanal, normalmente uno o dos días por semana en tu empresa. A tu equipo directivo no le pido horas de reunión: le pido implicación. Yo le acompaño, y eso a ti te supone más gestión que tiempo. Los japoneses lo llaman gemba: estar donde ocurren las cosas. No es que venga el consultor, trabaje y se vaya; es que el equipo lo hace contigo y conmigo, porque solo se aprende de verdad haciendo.

¿Va a saber alguien que estoy trabajando con un consultor?

No, salvo que quieras. Cada proyecto arranca con un acuerdo de confidencialidad firmado y no publico nombres de clientes ni casos identificables — como puedes comprobar en la sección de casos de esta misma página. Mis clientes son fundadores, segundas generaciones y directores generales que han construido algo muy bueno y que saben que todavía tienen recorrido por delante. Lo que hacemos juntos es pulir ese diamante, y acompañarles en esa mejora es el encargo.

Ya hemos tenido consultores antes y no funcionó. ¿En qué es distinto?

En dos cosas. La primera: he pasado 25 años como primer director profesional de la empresa familiar, tomando el relevo del emprendedor y dirigiendo empresas como la tuya, respondiendo de la cuenta de resultados. Conozco los tiempos y las implicaciones de la empresa familiar. La segunda es la que marca la diferencia: una consultora te entrega un informe y se va. Yo no entrego un informe: os acompaño en el análisis y en la ejecución posterior. Con una metodología, paso a paso, sois vosotros quienes lo hacéis, porque solo así se aprende y solo así se sostiene. El proyecto termina cuando la organización sostiene el modelo por sí misma, y por eso el seguimiento está dentro del alcance y no es un extra.

¿Esto no va a romper el equipo que llevo años construyendo?

Es la preocupación más habitual y la más legítima. Al revés: el trabajo se hace potenciando lo construido. Lo que tenéis ya es bueno — lleváis treinta años demostrándolo — y el objetivo no es sustituir a nadie, es potenciar a las personas que ya están. En la mayoría de proyectos, el equipo que ejecutaba acaba convertido en un comité de dirección que decide. Muy pocas veces el problema es la gente: casi siempre es que nadie les dio las herramientas ni la metodología para poder decidir. Cuando las tienen, se las quedan — y siguen mejorando solos cuando yo ya no estoy.

Quiero vender dentro de un par de años. ¿Es demasiado pronto o demasiado tarde?

Es exactamente el momento. Lo que un comprador paga no es el EBITDA: es que ese EBITDA se sostenga y pueda crecer sin depender de nadie. Y eso —procesos escritos, una segunda línea autónoma, números fiables— no se construye en los tres meses previos a la operación. Se construye antes y repercute directamente en el precio. Con un año por delante ya vas a ver los resultados; con dos, están consolidados. Esa es la diferencia entre enseñar valor y tener que justificarlo.

¿Cómo sabré que el proyecto está funcionando?

Porque lo vas a poder medir. Una de las primeras cosas que construimos es el cuadro de mando de tu negocio, con al menos un indicador por cada una de las siete palancas del EBITDA, con tus datos y actualizado. Lo que no se mide no se sabe, lo que no se sabe no se controla y lo que no se controla no se mejora. Y la mejora llega antes de lo que parece: en cuanto cada persona sabe qué se espera de ella, quién decide qué y cómo se hace, los números ya se mueven. En veinticinco años no he visto una sola excepción.

¿Qué tamaño de empresa encaja con tu trabajo?

Trabajo sobre todo con empresas familiares de entre 10 y 60 millones de euros de facturación, en industria, alimentación, distribución, retail y servicios. Por debajo también es posible, siempre que tengas una estructura suficiente de equipo o de personas: con equipos de veinte personas bien organizados se puede hacer mucho. En la sesión de descubrimiento te lo diré con franqueza.

La conversación no te compromete a nada. No tenerla, sí.

Si preparas una venta, cada trimestre que la empresa sigue dependiendo de una sola persona es un trimestre en el que su valor no crece. Y si preparas el relevo, es un trimestre menos para que la sucesión funcione de verdad. Una hora basta para saber si hay algo que hacer.

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Una hora · sin coste · sin seguimiento comercial

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